¿Truco o mochila de colección?

He trabajo en una de las mejores tiendas de montaña de asturias, he tenido tienda propia, llevo usando mochila desde que tengo uso de razón. Para ir a clase, para calle y para montaña. ¿ Y encontré la mochila perfecta ? Lo que encontré es el método para acercarme a ella.

Es seguro que una sola mochila no puede cubrir todas nuestras necesidades. Y sería contraproducente comprar una mochila grande para que entre lo poco y lo mucho, este es un concepto obsoleto y peligroso. Y comprar una demasiado pequeña para llevar poco, también puede llevarnos a error, pues solemos cargarla con demasiadas cosas y acabamos deformándola. Los diseños ergonómicos de las mochilas han evolucionado positivamente y con un buen asesoramiento podemos evitar problemas al llevar carga.

Es importante que se entienda que la mochila prácticamente tiene que ser personal e intransferible si vamos a utilizarla como medio de carga en largas travesías o durante varias horas seguidas. La morfología de nuestra espalda es diferente a la de nuestra pareja, sobre todo si comparamos espaldas de hombres y mujeres y de diferentes complexiones. Además, chicas, nuestro pecho es parte inseparable de nuestro cuerpo y debemos cuidarlo. Existen modelos específicos para la mujer que tienen en cuenta este aspecto.

A igualdad de sexo nos encontramos con espaldas mas largas, mas anchas o mas estrechas. Al igual que con el calzado, con una mochila no puedes fallar. Tienes que dedicarle tiempo y probar varios modelos. Pide en el establecimiento que la carguen con peso o asegúrate de poder cambiarla y con tranquilidad en tu casa pruébala con el material que sueles llevar, recuerda que no es el mismo en invierno que en verano. Prueba con el mayor peso.

Asegúrate una vez cargada y con las cinchas reguladas que el peso se disipa a través de tu cadera. Algo que siempre digo es que “no seas la percha de tu mochila”. Como cualquier otro elemento es una herramienta y debe usarse correctamente. Si la llevas colgando de los hombros, seguro que sabes lo que ocurre, problemas cervicales y rechazo a llevar el material necesario.

Otro aspecto importante es sentir que la mochila cumple con nuestras necesidades o manías. Pero claro, esto no es fácil. Precisamente la mochila que me queda perfecta y que tiene el color que quería, no tiene los complementos que buscaba. Pues adáptala, siempre y cuando no modifiques la estructura principal puedes añadir, quitar o cambiar cinchas o complementos y colocarlos en aquellos lugares donde a ti te gustaría que estuviesen.

A continuación os pongo un ejemplo sencillo. En este caso, la mochila es realmente cómoda, el color es bonito y cumple con el tamaño ideal para el uso que se le da. Pero las cinchas de compresión no eran de mi total agrado. De hecho me parece que son insuficientes y cuando se carga con ropa hincha la parte alta quedando desproporcionadamente cargada.

La carga tiene que estar perfectamente repartida y compensada. Además es muy importante que esta carga permanezca lo más cerca posible de nuestra espalda para que el centro de gravedad de dicha carga también lo esté y no tienda a separar la mochila de nuestro cuerpo.

Para compensar este efecto. Busqué unas cinchas que no usaba y le pedí a un zapatero de confianza que las cosiera en el lugar indicado. Él, me ayudó a buscar un punto que no afectase a la estructura de la mochila y que cuando hiciese tensión no modificase el apoyo de la espalda. Genial, poco a poco iré haciendo que esta mochila se convierta en perfecta.

mochila vertical

mochila horz

 

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